Café recién molido (textura media-fina, como sal de mesa)
Agua caliente (90-96 °C)
Báscula digital (opcional, pero muy útil)
Recipiente o taza para recoger el café
Cuchara o palito para revolver
2. Mide las proporciones
Relación estándar: 1 gramo de café por cada 15-17 ml de agua. Ejemplo: Para una taza de 250 ml, utiliza unos 15-16 gramos de café molido. Si no tienes báscula: Son aproximadamente 1 cucharada sopera de café por cada 150 ml de agua.
3. Prepara el equipo
Coloca el filtro de papel en el V60.
Enjuaga el filtro con agua caliente para eliminar el sabor a papel y calentar el recipiente.
Descarta esa agua antes de empezar.
4. Calienta el agua
Lleva el agua a punto de ebullición, luego deja reposar unos 30 segundos.
La temperatura ideal está entre 90-96 °C (si no tienes termómetro, basta con que no hierva).
5. Agrega el café molido
Coloca el café molido en el filtro.
Da unos golpecitos suaves al V60 para nivelar el café (esto asegura una extracción uniforme).
6. Inicia la extracción (proceso de vertido)
Primer vertido (floración):
Vierte lentamente agua caliente sobre el café hasta cubrirlo completamente (aproximadamente 30-50 ml).
Espera 30-45 segundos para permitir que el café florezca (libera gases atrapados, mejorando el sabor).
Vertidos principales:
Vierte el resto del agua en círculos lentos y constantes, evitando tocar directamente los bordes del filtro.
Divide el agua en 2-3 vertidos para una extracción uniforme.
El tiempo total del vertido debe ser de 2:30 a 3:30 minutos.
7. Sirve y disfruta
Una vez que el agua haya pasado completamente, retira el V60.
Sirve el café en tu taza y disfrútalo inmediatamente.
Consejos de experto
Si el café es muy amargo, prueba molerlo un poco más grueso.
Si es muy ácido, prueba molerlo más fino o alargar ligeramente el tiempo de extracción.
Experimenta con proporciones para encontrar el sabor que más te guste.